Las frutas con hueso son aromáticas y suculentas, con una gran cantidad de agua en su composición, además de azúcar, vitaminas A, C y E, fibras y minerales. Pertenecen a la familia de las rosáceas y son muy beneficiosas para el bienestar del organismo, gracias a sus excelentes propiedades nutritivas. El consumo de frutas, en general, hidrata de forma rápida el organismo, aportando gran cantidad y variedad de vitaminas y minerales (vitamina C, Vitamina E, calcio, fósforo o hierro), así como facilitando el funcionamiento del aparato digestivo gracias al aporte de fibra y su cantidad de grasa es nula, excepto en algunos frutos secos que aportan grasas insaturadas. Estas son las variedades Guadex, en las que volcamos todo nuestro compromiso para que su sabor, textura y aroma sean de la máxima calidad. El Melocotón Su origen se sitúa en China, donde hay restos de cultivos con más de 3.000 años. Tiene propiedades muy saludables, una gran cantidad de agua, fibra, vitaminas A, C, B1, B2, B6, minerales como el potasio, fósforo, magnesio, calcio, azufre, cloro, manganeso, cobre, hierro y antioxidantes tipo beta caroteno. En verano se consume mucho como fruta fresca de postre, entre horas o como condimento de ensaladas. También puede hacerse al grill, fritos, en tartas, helados o soufflés. Sirven para compotas y mermeladas, además de combinar con platos salados, como acompañamiento de carnes, entre otros. Para su selección recomendamos piezas que cedan un poco al apretarlas con el dedo. Por el contrario, se deben rechazar los melocotones con manchas verdes ya que les falta maduración. La Ciruela Su origen se sitúa en Persia, Anatolia y Cáucaso, siendo un fruto de fácil cultivo que resiste muy bien las bajas temperaturas. Contiene una gran cantidad de agua en su composición (cerca de un 80%), además de fibra, vitaminas A, C B1, B2 y E, y minerales como el potasio, magnesio, fósforo, calcio, hierro y azufre. Podemos disfrutar de ellas la mayor parte del año ya que su época de consumo se extiende de abril a septiembre. Pueden tomarse frescas, secas, en compota o en confitura y como acompañamiento para carnes de todo tipo. Hay muchas recetas elaboradas con ciruelas como aderezo. Al elegirlas solo hay que mirar que no tengan manchas de color marrón y no estén arrugadas porque es señal de excesiva maduración. Para su conservación basta con dejarlas fuera del frigorífico si todavía están un poco verdes o dentro de la nevera si están en su punto. La Nectarina La nectarina es una variedad espontánea de melocotón, diferenciándose del mismo por la piel exterior, que es más lisa y brillante, y en su tamaño, puesto que son más pequeñas. Su nombre procede de néctar debido a su intenso y sabroso sabor. Es un alimento rico en minerales como hierro, magnesio, fósforo y potasio, fibra y vitaminas como A, B1, B2, B5, E y C. Su escaso nivel de sodio hace que este fruto sea muy beneficioso para combatir la hipertensión o la retención de líquidos. Deben conservarse en el frigorífico si están maduras o a temperatura ambiente en caso contrario. El Paraguayo El paraguayo o paraguaya, como se conoce comúnmente, es otra variedad de melocotón. Tiene forma aplastada y su piel es aterciopelada. Procede de una mutación del melocotón y solo se diferencia de él en su aspecto físico. Así, sus características nutricionales son muy similares al melocotón. Es rico en carotenos, agua, fibra, vitaminas A, C, B1, B2, B6, minerales como el potasio, fósforo, magnesio, calcio, azufre, cloro, manganeso, cobre, hierro y antioxidantes. Al igual que el melocotón, el paraguayo debe conservarse fuera del frigorífico si está verde y en el frigorífico si está más maduro.